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Producción musical

La producción musical se ha ido desarrollando con el tiempo, al ritmo del conocimiento, los avances tecnológicos y los cambios en la infraestructura de los estudios de grabación, mezcla y mástering.

La interpretación de música sintoniza la mente a una frecuencia en la que puede ser difícil tomar decisiones de producción. Por eso en la época de la grabación analógica, siendo que la grabación era más difícil y costosa, era normal que hubiera un productor musical, designado por la compañía discográfica o contratado por el artista.

En la actualidad ésta situación coexiste con producciones realizadas en diversos estudios y muchas veces a cargo de los mismos músicos.

La posibilidad de automatización en el entorno digital, hace que sea posible cambiar de un tema o producción a otra de forma rápida, sin perder ninguna información. Así los músicos e ingenieros pueden organizarse de forma más adecuada para las diferentes sesiones.

Este articulo trata sobre las distintas fases de la producción musical y cómo podemos aprovecharlas mejor.

La preproducción en el ensayo

La primera etapa de una producción musical puede comenzar trabajando en el ensayo o estudio personal, de una manera ordenada y eficiente. Esto se puede hacer sin ningún costo adicional al que ya tengamos para ensayar con la banda o ensamble en el que estemos.

Para lograrlo solo se necesita un dispositivo que sea capaz de grabar el ambiente de una sala con uno o dos micrófonos. Puede ser un grabador digital portátil, un micrófono con una pc y una placa de audio o incluso un teléfono móvil. Lo que es muy importante es el uso de un sólo micrófono, o dos en el caso del grabador digital portátil.

Al grabar el ambiente hay que buscar el lugar en el que se escuchen todos los instrumentos, para ubicar el grabador o micrófono. En el artículo «Acústica para de salas de ensayo» podéis  encontrar información de cómo mejorar la acústica de una sala. De esta forma vais a tener una idea de cómo va a sonar vuestra música en vivo y en el estudio.

Para trabajar con este sistema, a mí me sirve grabar un día y escuchar en otro momento, antes del siguiente ensayo. También es útil tener un cuaderno para anotar las ideas, dibujos o cualquier cosa que pensemos que pueda ser de interés en la producción.

Preproducción en el ensayo

Los arreglos musicales

Supongamos que cantas, tarareas o silbas una melodía acompañándote de una guitarra común y te grabas.

Simplemente con eso ya has comenzado a diseñar los arreglos de la melodía, el ritmo, acompañamientos graves, medios y agudos de una canción, así como el estilo y otras características de nuestra música.

A partir de aquí hay que definir lo que interpretará cada componente del ensamble o banda con la que vamos a interpretar el tema.

Para estudiar el resultado de las diferentes opciones podemos usar el sistema de preproducción en el ensayo. Es conveniente también conocer algunas nociones básicas de sonido, para entender la mejor manera de hacer arreglos más eficaces.

Posteriormente hay que realizar una primera grabación en multipista, a ser posible en la misma sala de ensayo. Así se van ajustando los arreglos, sonidos, voces, etc.

En el caso de no tener una banda, se puede conseguir buen resultado también programando bases con una PC. Posteriormente se podrán ir probando texturas, ritmos y melodías, siguiendo el guion marcado en la composición.

La base del sonido está en los arreglos musicales.

La grabación capta simplemente lo que previamente hayamos imaginado, si bien en el transcurso de una producción pueden aparecer ideas espontáneas, a las que también debemos prestar atención.

Distintos entornos de producción

Estudio personal

El estudio personal es algo muy práctico ya que nos permite la experimentación, sin apenas costo económico y en un ambiente confortable. Solo se necesita  una PC, una placa de audio, algún tipo de micrófono, un sistema de monitoreo confiable y algún software de audio. Por lo tanto este podría ser el primer entorno de producción, donde probar tus ideas mediante la grabación.

Otra opción también accesible y cómoda puede ser una sala de ensayo con posibilidad de grabar en varias pistas o tracks. En este caso dependeremos de cómo esté organizada la sala para este propósito pero sigue siendo una alternativa válida.

El estudio de preproducción es la alternativa más clara , si no tenemos conocimientos técnicos para disponer de un estudio personal o la posibilidad de grabar en una sala de ensayo.

Entre este tipo de estudios encontraremos una gran variedad de opciones. Deberemos pues tener cuidado con el presupuesto y prestaciones necesarias para elegir lo más conveniente en cada etapa del proyecto.

Es importante en cualquier caso poder trabajar con pistas MIDI, que no graban audio. Las mismas registran la información a través de un teclado controlador tipo piano. Más tarde podremos cambiar innumerables parámetros, como el tipo de sonido, fuerza o sustain de la pulsación y más. Esto es de gran utilidad para probar ritmos y texturas de los arreglos a medida que se avanza con la producción. Estas pistas pueden servir de referencia y hasta llegar a formar parte del sonido final.

Por último están los estudios de grabación profesionales, más costosos pero con mayores y mejores prestaciones. Por ejemplo tendremos una gran variedad de micrófonos y preamplificadores que sirven para obtener diferentes tipos de color al captar los sonidos.

Otra de las características más importantes en este tipo de estudios es la de disponer de una acústica con posibilidad de conformar diferentes espacios sonoros. Esto nos permite crear los campos de sonido ideales para la grabación de cada instrumento o voz.

En cuanto a la resolución de los archivos de audio es muy importante mantener la misma en toda la producción. Mi elección en este punto es mantenerse en 24 bits/44.1 Khz.

Edición de audio

La edición de audio se realiza en distintas fases de la producción. En cada una de ellas hay que concentrarse en el objetivo de la misma para una mayor eficiencia del trabajo.

La primera etapa de edición es la de las pistas que van a servir como referencia en la posterior grabación. Es muy importante que las pistas de MIDI o audio de referencia estén bien de tiempo y volumen. De esta manera no forzaremos errores en la interpretación de todo lo grabado posteriormente.

Mas tarde habrá una segunda edición después de la grabación, para acomodar también en tiempo y volumen lo que haga falta. Estas ediciones a veces se realizan durante las sesiones de grabación entre tomas. Así pues para esta fase del trabajo conviene contar con un técnico o ingeniero capaz de realizar ediciones de una manera eficaz.

Después seguiremos editando durante la mezcla, cuando haga falta. Normalmente hay que comenzar limpiando las pistas de sonidos innecesarios, de esta forma será más fácil concentrarnos en la música.

Finalmente también editaremos en el mástering. Lo más común en esta última etapa de la producción es la edición del principio y final de los temas para eliminar ruidos o soplidos. También se pueden añadir en algunos casos segundos de silencio donde se necesiten.

Cómo planificar las sesiones de grabación

Una vez que tenemos la preproducción de una canción o proyecto, con su correspondiente maqueta o demo, es el momento de programar las siguientes sesiones de trabajo.

Para grabar instrumentos por línea, podemos usar el estudio que nos resulte más cómodo, siempre y cuando dispongamos de un monitoreo decente. Esto es, unos monitores de campo cercano y unos buenos auriculares.

Es por ello que estos instrumentos pueden llegar ya grabados desde la fase de preproducción, así como cualquier información guardada en pistas MIDI. De este modo se puede trabajar con mas comodidad y disponer de más  tiempo para experimentar.

Cuando llegamos al punto en que se hace necesario contratar un estudio profesional de grabación, hay que generar las pistas de audio de referencia. Las mismas se deben exportar completas desde el principio del tema. De esta forma aseguramos la sincronía entre todos los estudios utilizados en la producción.

Podemos disponer de tantas pistas como consideremos necesario. Pueden ser mono o estéreo y pueden tener efectos tipo rever o no. En mi experiencia los efectos pueden llegar a confundir en la posterior grabación en un estudio. En todo caso, mi recomendación es usar poco efecto en las pistas de referencia.

Ahora ya se puede contratar el mejor estudio posible para grabar los instrumentos o voces que necesitemos.

Grabar voz

En el caso de las voces es conveniente usar un estudio preparado para ello. Que sea accesible y económico, ya que podemos necesitar mucho tiempo para probar diferentes enfoques de grabación. Las voces son instrumentos también pero humanos. A veces puede ser difícil  lograr lo que queremos, pero hay que conseguirlo sin importar el trabajo que lleve. La voz expresa mucho mas que solo las palabras.

Una vez que se ha terminado de grabar hay que consolidar las pistas, poniendo atención a los nombres que se usen para que resulte fácil seguir con el proyecto.

La exportación de lo grabado será también desde el principio de los proyectos para seguir manteniendo la sincronía.

Preparación y manejo de las sesiones  de grabación

Si seguimos todo el proceso de producción correctamente, en las sesiones de grabación solo hay que disfrutar y divertirse. Eso también quedará registrado. Es la diferencia entre una buena grabación y una excelente.

Hay que llegar al día de la grabación en un estado de ánimo que nos permita sumergirnos en la música y concentraros en la misma.

Los instrumentos deben estar en buen estado para grabar. Los parches de las percusiones tienen que ser lo más nuevos posible. Para grabar instrumentos de cuerda, conviene que las mismas estén asentadas desde varios ensayos antes de la grabación. En el caso del bajo también es necesario asentar las cuerdas, incluso una o dos semanas antes. De esta forma evitaremos que tengan un sonido demasiado metálico.

Para las voces o coros, hay que pensar la mejor hora para grabar, puesto que el timbre cambia muchísimo dependiendo del momento del día. Cuanto más temprano suenan más rasposas, después van teniendo un timbre más atiplado. Luego de haber hablado o cantado mucho pueden sonar un poco cascadas. No hay mejor o peor en esto, cada voz debe sonar de acuerdo a lo que queramos expresar. A veces una voz cascada puede ser la mejor opción.

Para mí hay que decidir estéticamente en función de la letra y el lugar de la voz en la mezcla.

Es muy importante prestar mucha atención a los estados de ánimo y al estrés para programar descansos o cambios de aire. No hace falta que sea mucho tiempo e incluso se puede seguir con otras tareas mientras tanto, pero a veces la mejor opción para descomprimir es un pequeño descanso, para los oídos y para la mente.

Mantener un buen ritmo de trabajo es la clave.

La mezcla de audio

Desde el punto de vista de la producción musical, es en la mezcla de audio donde terminamos de definir el plano en el que vamos a encontrar cada instrumento, con la ayuda de la ecualización y otros efectos.

Muchas de las decisiones de la mezcla pueden estar planeadas de antemano. Pensad que si al grabar ya sabemos cómo queremos que se escuche algo, bien se puede usar esa información para elegir micrófonos o técnicas de microfoneo. Así podemos ir acercando el sonido.

De esa forma en la mezcla final es cuestión de pulir el sonido, según lo habíamos imaginado. Así pues, muchos de estos sonidos hay que buscarlos durante la preproducción. Ese sería uno de los objetivos de los demos o maquetas.

Respecto al estudio para mezclar, mi preferencia es comenzar utilizando un estudio personal. Aquí es donde radica la importancia de tener y saber usar este estudio. No para sustituir uno profesional sino para disponer de más tiempo para maquetar las grabaciones, editar, limpiar las pistas de sonido y plantear lo que se quiere conseguir con la mezcla.

Producción musical

Después se puede llevar el proyecto a un estudio de mezcla para terminar de acomodar la misma. Incluso si lo creemos necesario se puede contar con un determinado ingeniero de mezcla, que aportará sus conocimientos y estilo a la mezcla final.

Opcionalmente se puede usar un estudio de preproducción para realizar la mezcla. Para seleccionar dicho estudio, es importante que disponga de una buena sala de control con una adecuada acústica y un sistema de monitores confiable. Así tal vez se puede  terminar la mezcla en el mismo.

Personalmente uso el protools como software de mezcla y utilizo solamente plugins nativos, que hoy en día son de gran calidad. Al ser éste uno de los soft más usado en estudios profesionales y usar efectos nativos no habrá ningún problema de compatibilidad en el estudio de mezcla, si el mismo utiliza dicho programa.

Ahora bien, si el soft que usamos para iniciar la mezcla no es el mismo que estará disponible más adelante, es preferible usar nuestro estudio de premezcla para limpiar de ruidos las pistas, acomodar en tiempo los distintos audios y programar efectos.

Posteriormente habrá que exportar las pista de audio, en mono ó estéreo según corresponda. Por otro lado exportaremos sólo los efectos, así en el estudio de mezcla será más fácil acomodar el sonido final.

Una opción más incomoda pero igualmente útil es llevar la PC y la placa de audio al estudio cuando las mezclas ya estén casi terminadas. Así solo usaremos la acústica y el sistema de monitores de dicho estudio para una revisión final de la mezcla.

El mástering de audio

El mástering de audio es una etapa de postproducción. En la misma no se definen sonidos particulares a un  instrumento o su ubicación en el espacio. Más bien se trata de realizar pequeños ajustes sobre todo de ecualización, compresión y aporte de sutiles efectos de distorsión armónica.

Muchas veces se utiliza un limitador en el canal master pensando que con esto se ahorrarán el mástering final de audio. En mi experiencia esto es un error.

Al usar un limitador en el canal del master en la mezcla, no se puede saber con seguridad el plano del volumen en cada instrumento. Tampoco estaremos seguros de la ubicación del mismo en el campo de mezcla 3D.

En mi opinión se consigue un mejor resultado mezclando por un lado y posteriormente masterizando el audio obtenido. De esta forma controlamos mejor la energía de la música que estamos mezclando.

El verdadero objetivo del mástering de audio es lograr que la música suene bien en su distribución en redes, así como en todos los sistemas de sonido en mono o estéreo y sin importar las cualidades del sistema de reproducción.

Para  conseguir esto es para lo que se usan pequeños ajustes en ecualización y compresión, así como los aportes en distorsión armónica que modificarán la percepción de nuestra música.

Por último necesito remarcar que si enviamos un máster demasiado fuerte de volumen, lo más seguro es que al subirlo a una red el mismo sea modificado y nuestra canción termine sonando más bajita que otras.

Por lo tanto es muy importante asegurarse que un master tenga la sonoridad que mejor se adapte a los estándares de las redes de difusión.

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