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Grabación digital de sonido

La grabación digital de sonido plantea algunos desafíos interesantes, además de una gran variedad de opciones posibles, a la hora de registrar sonidos.

Para lograr que la música grabada destaque al ser escuchada, se usan trucos, en su mayoría acústicos, para manipular la percepción del audio, tal como hacen con la imagen los magos.

De esta manera logramos  influir en nuestras sensaciones auditivas, dotando de calidez y personalidad a los sonidos captados en la grabación.

Esto ayuda a que el audio se identifique con nuestra música y tenga un sello distintivo, personal.

La mayoría de estas técnicas son el resultado de mi experiencia durante el cambio del soporte en la grabación, que pasó de ser analógico a digital.

Requerimiento de la grabación digital de sonido

Con la llegada de las tecnologías digitales, surgieron en primer lugar, opiniones de todo tipo. Algunas más o menos basadas en hechos científicos, pero por desgracia muchas de ellas basadas simplemente en prejuicios o habladurías.

En mi caso, prefiero el entorno científico.

En mi articulo «Analógico o digital * dos mundos paralelos» hablo de mi primera impresión al incorporar el entorno digital a mis grabaciones.

Mucha gente piensa que la grabación analógica de audio era mas fiel a la realidad, pero como cuento en el articulo antes mencionado, parece que es todo lo contrario. La grabación digital de audio es mucho mas fiel a la realidad. Además es muchísimo más barata.

Lo único que hay que desarrollar es la capacidad de añadir calor y color a nuestras grabaciones. De esta forma las mismas serán mas fáciles de procesar en las etapas de mezcla y mástering, produciendo las sensaciones deseadas más fácilmente.

Distorsión armónica

Una característica un tanto confusa del sonido es la distorsión. Especialmente, la distorsión armónica. Es buena o es mala? La buscamos o la evitamos?

En el mundo del sonido entendemos por distorsión a la deformación causada por diferencias en el timbre del mismo.

En ese sentido el entorno analógico deformaba el sonido original, pero de una forma que hacía que después de grabar todo fuera más sencillo. Por otro lado los soplidos eran también distorsión, aunque en este caso, un poco más problemática y no del tipo armónico.

Así pues, el paso de analógico a digital fue de mucha experimentación, para saber qué cambios había que hacer en las técnicas de grabación, para obtener mejores resultados en el registro del audio.

La mayoría de estos cambios, como veremos, se basan en crear pequeñas cantidades de distorsión armónica.

La ventaja del entorno digital radica en la enorme variedad de posibilidades que tenemos, a la hora de crear nuestros propios sonidos y distorsiones.

Los campos sonoros

Cuando pienso en cómo quiero que suene algo grabado, pienso de alguna manera en el ambiente acústico que quiero captar.

No es lo mismo un instrumento tocado al aire libre, que  en un lugar con techo o en un interior revestido por diferentes materiales.

Por supuesto que la mayoría de efectos de reverberación se aplican en la mezcla de audio. Pero son los efectos de índole artística.

En cambio los sonidos reverberantes del lugar donde se graba, se suman al sonido directo, a modo de caja acústica del mismo. Son características propias de cada sonido, al que después se le agregarán más efectos durante la mezcla.

Es por eso muy importante que diseñemos estos espacios acústicos, que son uno de los primeros elementos de distorsión armónica en una grabación.

Captación de sonidos

La grabación de audio analógica en soporte magnético, añadía por si misma su propia distorsión que básicamente ecualizaba y comprimía los sonidos grabados.

En el entorno digital entonces se necesita pues encontrar fuentes de distorsión armónica al captar los sonidos, para sumar estas pequeñas fuentes de calor y personalidad al mismo.

Así que otra de las cosas que modifiqué en la grabación digital de audio fue la ubicación de los micrófonos, buscando estas distorsiones causadas por revers y campos acústicos registrados.

Al tener más fidelidad y dinámica en la grabación digital, los sonidos sutiles del ambiente completan y engordan los sonidos puros y se aprecian más.

Las técnicas de captación que usemos son entonces, otra posible fuente de calor y distorsión armónica en el registro de instrumentos.

Micrófonos

Los micrófonos más populares en la grabación de audio son tal vez los de condensador.

Esto, en cierto modo, es también una herencia de la época analógica. Como había que evitar el exceso de soplido se usaban este tipo de micrófonos muy sensibles. Esto significa que puedes ajustar la ganancia del preamplificador de  entrada más bajito. La ganancia de un preamplificador es una fuente de soplido que había que evitar en la grabación analógica.

Ahora esto ya no es necesario, por eso han resurgido los micrófonos dinámicos, de cinta y otras tecnologías que añaden un color particular en cada grabación, a pesar del soplido generado por necesitar altas ganancias de entrada.

Si puedes, en tu estudio personal deberías tener una pequeña paleta de diferentes micrófonos, con diferentes timbres y de esa manera tener la opción de experimentar en las tomas de cada sonido.

A medida que vayas conociendo tus herramientas, vas a decidir más rápidamente las técnicas y tecnologías adecuadas para cada caso.

Esta es otra de las técnicas de grabación de audio digital que hace uso de la distorsión armónica para lograr mejores sonidos.

Preamplificadores

Otra herramienta para la grabación digital es el uso de preamplificadores de audio.

En el mercado hay algunos de estos preamplificadores que simplemente aportan el sonido característico de la electrónica que utilizan para funcionar, como es el caso de los preamplificadores valvulares.

Algunos se caracterizan por entregar sonidos de mesas de mezcla analógicas cómo NEVE, SSL, etc.

Pero en otros casos podemos encontrar que también pueden hacer otras tareas, tales como ecualizar o comprimir las señales grabadas.

Cada uno de estos módulos aportan entonces su pequeña cuota de distorsión armónica al sonido grabado digitalmente, que es lo que hace la diferencia en la música grabada.

Experimenta en tu estudio

Para los que nos formamos originalmente con el audio analógico, es irónico que en tiempos digitales se busque lo mismo que antes se trataba de evitar. Igualmente, de alguna manera es lógico.

La grabación analógica añadía distorsión, que en exceso es ruidosa y desagradable. Por eso, en ese entorno se trataba de grabar lo más puro posible, con los mejores y más sensibles micrófonos de condensador.

En esta era digital lo que sobra es calidad y lo que echamos de menos es lo que llamamos «calidez» que, a fin de cuentas es distorsión armónica, suave, cálida, con presencia y personalidad.

De esta forma lo mejor en este caso es poder aprovechar la variedad de recursos y posibilidades en nuestro estudio. Experimentar con los sonidos, los micrófonos, los ambientes y captar sensaciones que finalmente nos conmuevan hasta el alma.

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