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Mástering de audio

El mástering de audio es la etapa final de una producción musical. En la misma, cada canción consolida  su sonido definitivo, preparándola para su difusión y distribución en diferentes formatos.

Por otro lado en el mastering también se realiza el tratamiento del audio, para que pueda ser escuchado en una diversidad de sistemas de sonido, manteniendo asimismo la esencia de la grabación.

En este artículo se exponen algunos aspectos del mástering, fundamentales para conseguir el mejor resultado posible en una producción de audio.

Fases de la producción musical

Básicamente, la producción de música se divide en tres etapas que son, grabación, mezcla y mastering.

La grabación es la acción de registrar diferentes instrumentos que componen una obra musical.

En la mezcla es donde se le asigna el volumen, la ecualización y otros efectos a cada uno de los instrumentos, ubicándolos respectivamente en el plano deseado y de integración.

El mastering es la etapa final, en la que el audio de cada canción se define.  Se la prepara para su distribución en diferentes formatos (MP3 o WAV, por ejemplo) para poder ser escuchada en una gran variedad de  redes y sistemas de sonido.

Hay una actividad más que es la edición de audio a la cual no la he incluido en ninguna etapa, porque de hecho se edita audio en las tres etapas de la producción.

Qué hace el mástering de audio

En el estudio sonaba tan bien!

Cuántas veces hemos estado grabando un tema y cuando llegas a otro ambiente, con otro equipo, tu música no termina de sonar como te la imaginabas.

Esto se debe a que las diferentes fases de la producción musical necesitan de distintas técnicas y distinta audición.

En la grabación tratas de captar cada instrumento como te imaginas que debe sonar. Hay que usar conocimientos de acústica y técnicas de captación de  sonido mediante micrófonos.

Para la mezcla hay que conseguir que la música suene como la hemos imaginado.

El mastering de audio consiste en lograr que la mezcla suene bien, sin importar donde se la esté escuchando.

La parte técnica del mástering es fácil. Se trata sobre todo de configurar un grupo de efectos elegido para este trabajo y operarlos acertadamente. Normalmente hay que comenzar por contener las energías graves y  embellecer las agudas.

La parte de la audición en cambio, es más complicada por su componente psicológica. Debemos prestar atención y añadir o suavizar lo que haga falta, sin perder la esencia de la canción.

Es una actividad que requiere de mucha concentración y capacidad para poner nuestra audición en modo comparativo y crítico. El ego aquí no sirve para nada.

Fundamentalmente hay que buscar que el sonido tenga personalidad y presencia en los distintos equipos y ambientes donde se escuche.

Lo más importante es poder mantener una escucha objetiva y sin prejuicios. Es un juego psicológico muy divertido en realidad, si nos centramos exclusivamente en la música.

Pulsa aquí para saber cómo enviar tus mezclas para masterizar.

Efectos para mástering de audio

Desde los primeros tiempos de la grabación, los principales efectos usados para el mastering de audio han sido el ecualizador, el compresor y los excitadores aurales.

El primer efecto en la cadena suele ser una etapa de  ecualización . Se ajusta para limar pequeños defectos o excesos de la energía acústica en distintas frecuencias, debiendo ser estos ajustes mínimos en magnitud.

En mástering de audio se toma como ecualización aceptable, variaciones de a lo sumo 3 dBs.

A continuación me gusta aplicar una suave compresión, a modo de elemento aglutinante. Después juego con los excitadores de audio para añadir un poco de distorsión armónica, para realzar el sonido.

Todo esto se combina con un ultimo paso en el que  utilizo un compresor/limitador, para alcanzar la energía adecuada y la dinámica para cada audio.

Al aplicar todos estos cambios a la energía de  una canción, buscamos que el sonido se perciba más y mejor.

Por otro lado también se pueden apreciar más algunos nudos o exageraciones en alguna parte del audio ya masterizado. Por ejemplo las eses o sonidos hirientes en los agudos.

En el caso de las eses hay un efecto llamado deeser, que a mí me gusta insertar antes de la primera ecualización, en caso de ser necesario.

Para otras tareas hay una paleta de efectos inmensa pero, en esta fase de la producción musical no conviene improvisar. Hay que usar sólo los efectos que tengamos bien estudiados.

Cuando no estoy trabajando en ningún master,  experimento con nuevas herramientas o nuevas técnicas. De esta manera cuando surge alguna necesidad ya sé qué efecto usar y de qué manera ajustarlo.

Al realizar el mástering de un proyecto de audio, prefiero trabajar rápido y tomar decisiones intuitivas. Por eso necesito usar técnicas y tecnologías confiables.

El montaje de audio

El montaje es algo que se puede hacer  indistintamente antes o después de aplicar los efectos para el mástering de audio.

Aquí es donde se establece el orden de las canciones, en el caso de estar trabajando en un álbum o EP. Además se pueden añadir metadatos, aunque no necesariamente hay que añadirlos al comenzar el mástering.

Por otro lado este es el lugar donde yo prefiero realizar la edición y  fundidos de cada tema.

Una vez realizada la primera prueba del master de un proyecto y las ediciones en el montaje del audio, viene una etapa de escucha y valoración del mismo en diferentes sistemas de sonido.

Es de gran ayuda comparar con música ya editada, tanto del mismo estilo como de otros.

Personalmente me gusta escuchar en el estudio y en otros entornos, donde se puede cambiar el ambiente no solo acústico sino a nivel de percepción.

Considero muy importante también escuchar el trabajo masterizado en diferentes reproductores y hacer las anotaciones según mis primeras impresiones.

Nunca uso el software de mástering al evaluar el montaje. Eso me ayuda a concentrarme en prestar atención al sonido y registrar mis sensaciones, para luego trabajar en las modificaciones a mi manera, rápida e intuitiva.

En la tarea de comparar y modificar el master de audio, el ritmo de trabajo, organización y velocidad de operación son fundamentales.

Qué son los metadatos

Los metadatos son datos de texto e imágenes que acompañan al audio.

Van grabados en el mismo archivo y gracias a ello podemos ver la imagen asociada, el titulo del tema, del álbum y alguna otra información. Todo depende del programa que se use para reproducirlo.

Los metadatos normalmente incorporan los nombres que se deciden publicar y que definen cada canción del trabajo masterizado.

Parte de los metadatos es el código ISRC que es un identificador individual de cada tema.

El ISRC está formado por doce dígitos. En cada país hay una agencia encargada de otorgar los tres dígitos que identifican al editor de la grabación y al resto de dígitos los asigna el mismo editor.

Los archivos de audio para distribución

Ya está todo listo para la publicación de nuestra música.

Ahora todo lo que queda hacer es generar el master de replicación si hace falta. Aunque lo más común es generar y subir los audios a las plataformas de distribución que seleccionemos.

Si bien al subir el audio, a veces nos piden también escribir aparte la información que ya está en los metadatos, los mismos son una huella digital insertada en nuestro archivo MASTER de audio.

Para utilizar un servicio o red de distribución de audio, lo mejor es usar la versión WAV del master. De esa forma nos aseguramos la calidad del audio en dicha plataforma.

En ocasiones los archivos en formato WAV, tienen problemas para la subida a la red. En ese caso y si la plataforma lo permite, se puede usar el formato FLAC, que mantiene la calidad de nuestro master, usando menos espacio.

Lo que no recomiendo en ningún caso es utilizar la versión mp3 del master, debido a que pueden existir conflictos entre formatos de audio con las plataformas, pudiendo quedar el sonido distorsionado y comprimido aleatoriamente.

El mp3 es mejor normalmente para distribuir, con fines de difusión fuera de las redes y para uso particular.

Mástering y distribución de audio

Grabar y mezclar son actividades que, prestando atención, se pueden hacer muy cómodamente en un estudio personal.

En cambio el mastering necesita de un sistema de monitoreo confiable y la suficiente experiencia para lograr predecir cómo sonará la obra musical en la gran variedad de sistemas de sonido disponibles.

La oferta de mastering con algoritmos de inteligencia artificial en línea, es una alternativa posible, aunque a veces el resultado musical puede ser aleatorio y desconcertante.

Lo que yo planteo en este artículo es que también el ser humano puede ser considerado un algoritmo biológico, con otras experiencias, otros códigos que son lo realmente distintivo y personal.

Puede ser interesante entonces confiar en un profesional del mástering. Invertir en esta etapa de la producción, que es la que presenta finalmente a nuestro proyecto.

Cuando publicas tu música, lo que quieres es que mucha gente pueda disfrutarla, mezclada con otras músicas armoniosamente.

Este es el objetivo principal del mástering de audio para distribución.

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