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La grabación acústica * Cómo captar el sonido

Existen en la actualidad tres tipos de grabación de audio. La grabación MIDI en la que se registra información sobre las notas o golpes de percusión, pero sin grabar el sonido propiamente. La de salida directa, que corresponde a instrumentos con este tipo de salida como teclados, bajos o guitarras eléctricas y por último la grabación acústica, que hacemos por medio de micrófonos.

Este artículo trata sobre la grabación acústica, en el entorno de un estudio personal

Campo sonoro

El sistema auditivo humano es dinámico y ajusta  parámetros de audición en vivo, dependiendo de a qué le presta atención el cerebro. Esto es así porque existen dos partes involucradas en la audición, una es la parte fisiológica y la otra psicológica

El oído registra sonidos y transforma esta información en impulsos eléctricos que se transmiten por los nervios, hasta el cerebro. Esta es la parte fisiológica.

A partir de aquí los impulsos son interpretados y procesados según la programación que cada uno tengamos y los casos en particular. Esta es  la parte psicológica. 

Un micrófono cumple solo la función de la parte fisiológica y de un modo  mucho menos sofisticado que en el caso de la audición humana. No hay pabellón auditivo ni una intrincada sucesión de huesitos y elementos implicados en  la conversión acústica en impulsos eléctricos. No hay un cerebro que la interprete o que «enfoque» un sonido en particular. Es por eso que necesitamos entender el concepto de campo sonoro, que es lo que capta un micrófono. 

Es importante conocer la acústica de donde estamos grabando, calcular qué tipo de micrófono necesitamos (o tenemos) y planificar bien el trabajo con los elementos disponibles. Seguramente no acertaremos a la primera.

Al principio hay que emplear el sistema de prueba y error, como en todo. Con la práctica iremos desarrollando las técnicas para cada caso pero el plan de grabación siempre es fundamental como guía. A mi me ayuda disponer de un bloc de notas. No significa esto que lo que se anota sirve así y como está, pero ayudará luego para acordarse bien del rumbo que llevamos.

Cuando se habla de campo sonoro, hay dos tipos de ondas, el sonido directo y el reflejado. Básicamente el sonido directo es el que emite la fuente sonora y el reflejado es el resultado de las ondas directas, sumadas a las reflexiones aleatorias  en paredes, puertas y demás superficies que rodean a la fuente de sonido.

Dependiendo de la emisión de sonido del instrumento y de la ubicación del micrófono, será el sonido directo que vamos a grabar. 

El sonido reflejado, por otro lado, conviene que sea mínimo pues el mismo tiene un efecto psicológico en como percibimos lo grabado. Lo reflejado lo sentimos como un sonido mas lejano que el directo, de forma que algo que suena muy reverberante, va a tender a esconderse o alejarse cuando lo mezclamos con otros sonidos mas directos y no existe manera alguna de eliminar o atenuar los sonidos reflejados.

Por eso es mejor grabar los sonidos mas directos y añadirle rever más tarde en la mezcla y así asignar la cantidad adecuada para cada caso.

De todas formas y como el micrófono siempre capta un poco del ambiente, nos conviene planificar cual queremos que sea el campo sonoro en cada grabación.

Esto a veces significa cubrir superficies con materiales absorbentes o por el contrario, que reflejen el sonido o una mezcla de ambos.

Para lograr esto no hace falta usar materiales exclusivos. Se puede trabajar muy bien con elementos que podemos encontrar en casa, o conseguir fácilmente.

Para percibir la acústica basta con nuestro oído y si hace falta nos podemos ayudar con sonidos del instrumento que vamos a grabar, la voz o simples palmadas, que es uno  de los mejores sistemas para escuchar la acústica de un espacio, debido a que el sonido es fuerte y rápido. Lo que se oye después, es la rever del espacio.

Tipos de micrófonos 

Por la tecnología de fabricación voy a hablar de los dos tipos mas comunes y versátiles, los dinámicos y los de condensador.

El micrófono dinámico está construido en base a un principio magnético. Es duro en su constitución y también respecto a la sensibilidad con la que capta el sonido. Se puede usar en prácticamente todo y si disponemos de un presupuesto ajustado y solo vamos a disponer de uno, indudablemente es la mejor opción. 

El micrófono de condensador es una opción de mas calidad indudablemente (capta mas graves y agudos), pero mas delicado en su uso. Es sensible a los golpes pero también en su sonido de modo que suele ser mas fiel.

Lo ideal es disponer al menos de uno de cada tipo y la elección será en función de o que se quiera lograr en cada toma.

Hace falta en este punto marcar algo sobre la percepción de los micrófonos.

Tal y como explico en el articulo Analogico o digital * Dos mundos paralelos, a veces la distorsión es musicalmente agradable y el sonido fiel puede  perder presencia o carecer de  percepción. 

Es muy importante escuchar los resultados con criterio artístico para así decidir qué micrófono funciona mejor en cada situación.

Hay una característica técnica que voy a omitir desarrollar en el presente articulo. Es el llamado patrón polar que es una característica que especifica cómo capta un micrófono respecto al espacio que lo circunda.

Todos los micrófonos con los que  podemos trabajar en un ambiente con acústica precaria, son del tipo cardioide, que es el mas común. Su característica principal es que captan mas por la parte delantera que por detrás o los costados.

Grabacion acústica en marcha

Teniendo en cuenta las  características de un estudio personal, seguramente deberemos bajar el volumen del monitoreo en el momento de grabar, ya que solamente podremos escuchar por auriculares, si solo disponemos de un espacio como sala de control y estudio a la vez.

Al estar en un ambiente relajado, por otro lado, podemos hacer mas tomas, jugar, experimentar, pero siempre acordarse de etiquetar bien todo el trabajo. Tal vez en el momento tienes la sensación de que te vas a acordar de todo pero anotar datos de cada toma es muy fácil y ayuda a la hora de trabajar mas tarde en el proyecto. Muchas veces con una referencia en el nombre de la pista, o de la toma es mas que suficiente.

El estudio personal funciona también como laboratorio sonoro. Es donde se tienen que planear y a veces incluso grabar para la producción algunos instrumentos.

Las sesiones de grabación tienen su propio ritmo.

Hay veces en que el tiempo pasa y no hay resultados. Parece que el tiempo se pierde y en otros momentos la inspiración aparece y comienza a  salir todo bien. Esto ocurre una y otra vez y es importante no forzar las situaciones. Reconocer los momentos, entregarse y sobre todo, divertirse.

No solo se transmiten los sonidos sino a través de estos, también se  contagian emociones. Tal vez el que lo escucha no sienta exactamente lo mismo, pero de lo que estoy seguro es que si no hay pasión, no hay emoción.

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