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Dinámica * La dimensión desconocida

La dinámica en la música es la diferencia que hay entre sonidos fuertes y débiles. A mayor diferencia, mayor dinámica.

La he llamado «La dimensión desconocida» en este artículo porque pareciera  que la hemos olvidado en la actualidad.

Vivimos una realidad sin matices. Todo parece ser blanco o negro. La moda impone tendencias y nos hemos alienado tanto que no apreciamos los matices. Parece que nos estamos quedando sin tiempo para lo que no sea rápido y fácil.

Estamos tan atareados dando likes y mas likes a cosas que ni siquiera conocemos, que la vida pasa y no nos quedan experiencias vividas. Me gusta, no me gusta.

Pero en el sonido y sobre todo en la naturaleza, siguen existiendo los matices y estos nos han dado siempre informaciones invaluables para la supervivencia. Cuan cerca,, por ejemplo esta una amenaza inmediata, o cuanto tenemos que caminar para conseguir agua (sonido seco: cerca  – sonido reververante:  lejos)

Debe ser por este motivo que la dinámica sigue siendo tan importante en el sonido y en la vida. Es una característica natural y una forma de ubicarse en espacio.

El problema de la falta de dinámica

En la música sin embargo ya hace unos años empezó una carrera para que todo suene FUERTE. La carrera comenzó a la vez que nuestros equipos musicales redujeron su tamaño y potencia eléctrica y justo cuando se inventaban  nuevas unidades de medida que ofrecen un valor engañoso de la realidad (potencia PMPO). Los equipos de audio son cada vez mas pequeños y menos potentes, a la vez que nos tratan de engañar y hacernos creer que todo es mas potente usando estas medidas milagrosas!!!.

De esta forma  estamos forzados a usar técnicas de mastering de audio en las que renunciamos a la dinámica, buscando solo potencia media o RMS.

Esto produce un sonido chato, sin profundidad. Todo parece salir de la misma dimensión, el mismo espacio.

Sistemas de distribución de música

La distribución de música en base a un medio físico como el CD, vinilo y otros, ha ido modificando las necesidades técnicas según la plataforma que se utilizara.

La fabricación de vinilo por ejemplo tiene unas necesidades de ecualización particulares. Solo se pueden reproducir  frecuencias entre 30 y 16000 Hz. Esto hace que en el mastering haya que tener en cuenta esta limitación, así como otras mas complejas para tratar en este artículo.

En la edición digital, no existen esas restricciones y por lo tanto se puede distribuir cualquier master de audio, sin preocuparse por las limitaciones técnicas de la distribución analógica. Esto paradójicamente permitió el desarrollo de la llamada «Loudness war» o guerra del volumen.

Pero esto volvió a  cambiar cuando la distribución de música volvió a mutar del CD a las redes sociales, siendo reproducida a través de estas en diferentes dispositivos digitales (smart phones, etc).

En esta nueva realidad se optó por poner una normalización a todas las grabaciones. Esto es necesario para poder escuchar una lista de reproducción con temas grabados en diferentes épocas, con diferentes volúmenes, sin tener que ajustar el volumen de escucha cada rato.

La «compresión» de audio en las redes sociales

Muchas veces debéis haber oído que las redes sociales (malas, malas..) comprimen la música que subes y arruinan las producciones de audio.

Pues bien, como explico en el artículo «Volumen en la distribución de audio * Sonoridad«, las redes sociales no suelen comprimir la música sino que aplican el Replaygain para ajustar el volumen de reproducción de cada canción según la sonoridad de la misma.

Si es cierto que pueden aparecer cosas raras en el audio, si se sube en formatos con compresión de datos como MP3 y otros. Por eso recomiendo subir nuestras canciones en formatos sin perdida, como WAV, AIFF o FLAC.

Ahora bien, si nuestra canción está masterizada con poca dinámica y la reproducimos junto a otra con mucha dinámica al mismo volumen, parecerá que alguien más la comprimió.

Dinámica y estilos musicales

En la mezcla y en el mástering, cada estilo tiene su dinámica particular.

La música sinfónica suele ser la que tiene mayor dinámica.

El folclore también suele ser una música con bastante dinámica, si bien se puede encontrar también con dinámica mas ajustada.

A partir de aquí, toda la música interpretada en banda con un set de batería, guitarras, teclados, bajo y voces suele tener una dinámica mas reducida.

En los casos mas extremos como el Metal, la poca dinámica se identifica con el estilo.

Podéis encontrar mas información al respecto en el artículo «Guía para el mástering de audio 2 (LUFS)»

Hace ya algunos años que varios ingenieros de mastering y productores hemos decidido como opción personal, trabajar con una dinámica que permita disfrutar las canciones con un sonido mas parecido al que se escucha en el estudio de grabación. Recuperar el ritmo. Recuperar la emoción.

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